Son esas pequeñas cosas…

Muchas veces no nos damos el permiso de salir de la rutina. Otras tantas veces nos dominan otros y ni cuenta nos damos. ¿Cuándo fue la última vez que cambiaste de aire? Yo, hace dos días. Y es que la semana pasada me di el permiso de estar de vacaciones y detener mis quehaceres semanales. Se sintió tan bien no hacer nada, simplemente tomar el sol, ir a la piscina, caminar por la playa, conversar y no pensar. De hecho fui por dos noches e inesperadamente se añadió una más, así nomás sin mucho protocolo. Es que la vida es precisamente eso, disfrutar de esas pequeñas cosas que nos recuerdan cuán vivos estamos.

Hacía tiempo que no disfrutaba de ver caer el sol a conciencia. El viernes me regalé ese permiso. De igual forma en estos días de vacaciones, me di el permiso de mirar para lejos y dejar que mi mente volara hacia donde ella solo quisiera. Me detuve a escuchar el mar, me permití dejar que el viento me acariciara todo el cuerpo y que las olas besaran mis pies. Cuando las nubes jugaban escondite con el sol, la resolana pintaba su reflejo en mi piel. Necesitaba cambiar de aire, añoraba salir del ruido de la ciudad y disfrutar de esas pequeñas cosas que te regalan los días.

Sal de la monotonía. Regálate momentos para ser y estar. No pienses en el tiempo, simplemente vive el momento. Fluye y déjate ir, esos espacios son importantes. Deja que la vida te sorprenda y déjate sorprender, recuerda que no existen casualidades sino causalidades. Una de las cosas que me regaló la inesperada muerte de mi papá, es aprender a vivir cada vez más con mayor intensidad. Sé que puede parecer clichoso, pero ciertamente así lo creo. Identifica esos espacios que te vuelan la cabeza y te alimentan el espíritu, ármate de valor, saca tiempo y rompe con la rutina. Cuando uno aprende esta lección la vida es más sabrosa, menos dolorosa y más azarosa. 

Con complicidad,

Norwill 

La sabiduría de los años…

La semana pasada tuve la bendición de celebrar el cumpleaños de dos de las personas más importantes en mi vida; mi abuela Tata y mi tía Glori. A pesar de la pandemia, pudimos reunir a la familia inmediata (todos vacunados) para darle gracias a Dios por la vida de estos dos seres humanos. Durante toda la semana he estado reflexionando sobre qué significa vivir 90 años y justo ayer escuché a mi abuela suspirar y decir: “90 años, como pasa el tiempo”. Al escucharla inevitablemente sonreí y agradecí a Dios tenerla al lado, viva y con salud. Inmediatamente mi abuelo, Papá Ichy dijo: “si nena, pero el tiempo no ha pasado por ti”, y ahí le agarró la mano. Mientras era testigo de esta escena de amor y complicidad por mi mente pasaba que ojalá yo pudiera llegar a tener la mitad de la sabiduría que estos dos grandes tienen algún día.

Tata es ejemplo de amor, fe, resistencia, lucha y carácter. Es una mujer fuerte que se ha desvivido toda la vida por su amantísimo esposo Ichy y por toda su familia. Lleva 90 años regalándole a este mundo sus oraciones, buenos deseos y espiritualidad. Y es que la fe que tiene Tata es inquebrantable. La sabiduría que le han regalado los años le permite ver la vida como es, y ya nada le sorprende. A través del tiempo ha sabido adaptarse a los cambios que ha sufrido el mundo y ha podido abrazar los mismos. Siempre tiene las palabras que uno necesita escuchar. Claro esas palabras siempre vienen apoyadas por la complicidad de Papá Ichy, pues ellos dejaron de ser dos para ser uno. Todos los días de mi vida me esfuerzo por ser como ella y emular su ejemplo. Tata la de la letra bonita, la que habla con temple y corazón, la que ama y corrige con certeza, que Dios y la Virgen te den muchos años de vida en salud para que puedas estar a nuestro lado ayudándonos a construir nuestro caminar.

Por otro lado les decía al inicio de este escrito que mi tía Glori también estuvo de cumpleaños. Mi tía es la persona más noble que conozco. Una mujer inteligente, solidaria, amorosa, soñadora, creativa y por supuesto una de mis principales admiradoras. Ella es una segunda madre para mi, pues desde el día que nací ha estado siempre cerca de mi mamá y de mi. Al no tener hijos, sus hijas somos mi hermana y yo, así que ella ha sido testigo y cómplice en nuestro desarrollo y caminar. Glori es una mujer muy valiente que ha superado cada una de las pruebas que la vida le ha puesto. Creo que de ella heredé el amor por la escritura, pues desde pequeña recuerdo verla siempre escribir y escribir buenas historias. Cuando era niña pensaba que ella era mi hermana, porque la veía muy joven y siempre jugaba conmigo. El amor que siente por nosotras es desmedido y definitivamente también es la tía de todos mis amigos cercanos. Cada una de las experiencias que ha vivido le han permitido desarrollar esa sabiduría que la acompaña. Le pido a Dios que te de salud, bendiciones, y muchos años para continuar juntas en esta misión que llamamos vida.

Siempre he valorado a mi familia, pero desde que Papi murió, la valoro más. Estoy muy consciente que la vida es efímera y a veces nos juega diferente a lo que deseamos. Creo que cuando uno es consciente de que es importante vivir con intensidad todos los días, comienza a desarrollar esa sabiduría que solo dan los años. Te invito a que celebres a tu familia, le agradezcas todo lo que han hecho por ti y te los goces. Doy gracias a Dios por el privilegio de celebrar a dos de mis grandes amores con la familia unida.

Con complicidad,

Norwill

¡Volveremos!

Hay distintos tipos de autoestima, el truco es hacer las pases con todos los tipos de autoestima posible. Cuando comencé a hacer eso la vida me ha ido mejor. Ya yo no espero nada de los días, sino que dejo que los días me sorprendan. Y cuando eso pasa soy muy feliz. Y es que ser feliz es una decisión y así lo he hecho hasta el sol de hoy. Somos todas diferentes, pero todas tenemos pasión y ganas de aprender, al final eso es lo que importa, el proceso vivido.

Cuando uno se ama en todas sus vertientes y posibilidades, toda cae y ya nada te preocupa. Y no te preocupa no porque no quieras sino porque todo se ha dado tan cool y fluido que no es menester corregir y reprender.

El sábado se celebró el día mundial del trabajo, así que feliz día a todos mis colegas, alumnos y exalumnos. ¡Volveremos! Aquí les comparto el mensaje de Hellen Mirren…

“Qué periodo tan difícil para el mundo del espectáculo, para todos los artistas, técnicos, tramoyistas y para las mujeres que han luchado por esta profesión tan estigmatizada por la inseguridad económica.

Puede ser que esta situación de inseguridad permanente les haya vuelto más fuertes para poder sobrevivir esta pandemia con dignidad.

Su imaginación ha sido traducida en estas nuevas circunstancias en formas de comunicar, inventivas, imaginativas, conmovedoras, todo esto por supuesto gracias a Internet.

Los seres humanos se cuentan historias desde tiempos muy remotos, desde que existimos en el planeta.

La maravillosa cultura del teatro vivirá mientras habitemos la tierra.

La impulsión creativa de los escritores, de los diseñadores, de los cantantes, de los actores, de los músicos y de los directores, no será jamás estrangulada y en un futuro muy cercano se desarrollará otra vez con fuerza y con una nueva manera de ver el mundo.

¡Estoy ansiosa!”

Instituto Internacional de Teatro ITI. Organización Mundial para las Artes de la Escena.

Con complicidad,

Norwill

Oratoria es TODO…

Quienes me conocen saben, que marzo es el mes de Oratoria. Y no hay nada más importante en este mes que eso. Durante meses me preparo junto a mis estudiantes para las competencias anuales. El año pasado es la primera vez que en cincuenta años no se celebra la competencia, por culpa de la pandemia. Así que este año fue una competencia extraordinaria virtual, para que los nenes vivieran la experiencia atemperada a los tiempos. Debo decir que en términos técnicos la competencia corrió de maravilla. Ahora bien, seguimos fallando en lo mismo.

Agradezco a Pedro Juan Martínez presidente de la Liga, que me haya dado la oportunidad de escribir y leer la dedicatoria de las competencias a mi amado Andrés Santiago. Dios te bendiga siempre. Agradezco el apoyo de los padres y cuánto les han ayudado. Dios y la Virgen guíen su caminar. Son seres maravillosos. Enhorabuena a todos los competidores, moderadores y entrenadores por la labor realizada. Lo logramos. 

A mis pollos… Que la vida les sonría y siempre recuerden que Rocelly, Lynnet y esta loca que escribe les queremos con el alma, estamos orgullosas de ustedes. 

Con complicidad,

Norwill 

¿Somos un producto?

Hace dos semanas tuve una conversación a través de un Live de Instagram con Juan Carlos Morales, actor, director, profesor, para hablar sobre mi carrera y la actuación. Fue una hora muy placentera, pero sobre todo me dejó pensando en algunos puntos de los que conversamos. Entre todas las preguntas que me hizo, la más que llamó mi atención fue si ¿creo que los actores debemos ser un producto? Al escucharla inevitablemente respiré profundamente y contesté que no. Y dije que no, porque quiero apostar a que los actores seamos siempre seres humanos y seamos vistos así, a pesar de que seamos vistos como un producto. Juan Carlos menciona en la conversa que el entiende que somos un negocio y que debemos cuidarnos como tal. Lo creo también, pero inevitablemente entro en conflicto.

El conflicto en mi nace por mi formación teatral. Desde que comencé a hacer teatro, el fin siempre ha sido hacer, provocar, sentir y hacer sentir. Vengo de la escuela de Maritza Pérez Otero y los Jóvenes del 98, en donde nuestro escenario principal es la calle, las comunidades, las plazas, las protestas, la guerrilla. Cada una de las obras que creamos de manera colectiva cuentan con un contenido social y político, que nacen de la necesidad del momento como país. Usualmente vestidos de negro, tennis y alguno que otro elemento de utilería y vestuario, ocupábamos los espacios a donde fuéramos invitados o llegáramos de imprevisto. Tomando como punto de partida el Teatro del Oprimido de Augusto Boal, Brecht, los textos de Galeano y nuestra realidad creamos teatro. Así que ese germén está muy en mi y en la gran mayoría de las ocasiones me imposibilita verme o ver  a los actores como un producto, a pesar de serlo por ser mi propia marca. Al principio entraba en conflicto, pero ya hice las pases. 

Hice las pases porque es importante que los actores transitemos por todos los universos posibles. La pregunta de Juan Carlos sirvió de trampolín de reflexión. Los actores dejamos de ser de nosotros para ser del público, de ahí radica que en ocasiones seamos vistos como un producto. Lo importante es no caer en ese juego, un juego que muchas veces es mediático. Entiendo que lo certero es mantener un balance a conciencia de quien uno es, del artista que es y del rol que juega en la sociedad. No tengo problemas con aquellos que se piensen así mismos como un producto, pero yo no quiero verme así. Sí tengo claro que como artistas tenemos en ocasiones que llenar unas expectativas, pero en mi caso, ese no es mi motor, yo simplemente quiero hacer y estar. 

Los artistas tenemos la responsabilidad de transformar el mundo en el que vivimos desde lo que hacemos y quienes somos. Ojo, pero sin rayar en la pretensión y que se de por si solo. Augusto Boal dice que: “El teatro es eso: ¡el arte de vernos a nosotros mismos, el arte de vernos viéndonos!” Y así yo lo creo, así yo lo vivo, por eso no puedo concebirme a mi misma como un producto. Soy actriz porque me apasiona y me hace inmensamente feliz. Ahora bien, no tengo rollo con aquellos que se conciban así mismos como un producto, al contrario les respeto. Agradezco infinitamente a Juan Carlos por la provocación en la conversa, todavía sigo pensando en esa pregunta.

Con complicidad,

Norwill 

A las mujeres trabajadoras en nuestro día…

A mi mamá por la provocación de escribir estas líneas… pero, sobre todo, por tanto.

No puedo apartarme de los obreros. Hay tanto trabajo por hacer. Viajo a caballo. Organizo las reuniones en los pueblos. Me toman mucho tiempo estas tareas y a veces el cuerpo no me responde. No ha sido fácil, tú lo sabes. En Arecibo me gritan loca, y mis hijos lo sufren. Gregorio no quiere acompañarme ni a la plaza, especialmente si llevo puestos los pantalones.” 
(Luisa Capetillo – Carta escrita a Santiago Iglesias Pantín, 1915)

“Yo no vine a matar a nadie. Yo vine a morir por Puerto Rico”. -Lolita Lebrón-


“Tenemos que continuar aunque nos tome cien años.” -Blanca Canales-

“Lo que se alza en mis versos no es tu voz, es mi voz, porque tu eres ropaje y la esencia soy yo” – Julia de Burgos-

“Hay mucho espacio de fronteras continuas” -Angela María Dávila-

Desde que tengo uso de razón, celebro el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Y lo celebro gracias a mi abuela y a mi madre, que desde siempre me han hecho consciente sobre la importancia de este día. Soy hija, nieta, bisnieta, sobrina, hermana de mujeres trabajadoras. A través de los ejemplos de cada una de ellas valoro la importancia del trabajo. Lo he dicho en un sinnúmero de ocasiones, soy producto de las mujeres que me han formado. 

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se conmemora un día como hoy a consecuencia de lo que sucedió el 8 de marzo de 1857 en donde un grupo de mujeres que trabajaban en Nueva York en la industria textil, conocidas como “garment workers” en inglés, organizaron una huelga. El propósito de la lucha era en función de salarios más justos y condiciones laborales más humanas, nada alejado de lo que vivimos hoy día en el siglo XXI. La protesta fue detenida por un grupo de agentes de la policía, quienes intentaron silenciarlas. Como la opresión invita a continuar luchando, dos años después el grupo de manifestantes creó su primer sindicato, para así de esta forma continuar peleando por sus derechos. 51 años después, el 8 de marzo de 1908, un grupo de 15,000 mujeres trabajadoras nuevamente ocuparon las calles de Nueva York para exigir un aumento de sueldo, menos horas de trabajo, derecho al voto y prohibir el trabajo infantil. “Pan y Rosas” fue la consigna que utilizaron para la lucha. El pan en representación de la seguridad económica y las rosas de una mejor calidad de vida. No fue hasta el 1975, que las Naciones Unidas celebró por primera vez el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo. Hoy día, la lucha continúa en pro de erradicar la violencia de género y lograr la equidad.

Como dije soy producto de las mujeres que me han formado a lo largo de mi caminar. Agradezco todos los días al universo, ser mujer y coincidir a través de mi paso por la vida con mujeres que son ente de cambio. En primer lugar, soy quien soy gracias a mi madre, mi abuela, mis bisabuelas, tías y hermana, ese grupete de mujeres son las responsables de que hoy día sea la mujer que soy. A través de cada uno de sus cuentos, de sus historias, anécdotas, ejemplo y sobre todo su espíritu de lucha han contribuido en mi formación integral. En segundo lugar, las maestras que me han formado. A ellas les debo todo cuanto sé sobre el teatro, la literatura, la cultura, el país y la lucha. Pueden observar que existen puntos de convergencia entre unas y otras; pero el mayor punto de convergencia es la pasión por el trabajo y la lucha toda. Vivimos en un país en donde más de 60 mujeres fueron asesinadas el año pasado, en donde todavía la mujer es visto como un canto de carne por muchos, en donde no hay igualdad de salarios y todavía hay mucho por hacer.

Hoy y siempre nos celebro mujeres. Que nada ni nadie nos apague nuestro deseo de vivir en una sociedad más justa, en donde la equidad sea la orden el día. Gracias a todas las mujeres trabajadoras de nuestra nación por sacar la cara día a día. Gracias porque a través de quienes somos y todo cuanto hacemos convertimos la patria en matria. Celebro a las mujeres de mi vida, a las mujeres de nuestra historia puertorriqueña, a las mujeres trabajadoras, a las que ya no están y a las que aún no han nacido. ¡Feliz 8 de marzo!

Con complicidad,

Norwill 

Referencias:

https://www.ngenespanol.com/traveler/la-dolorosa-historia-detras-del-dia-internacional-de-la-mujer/

https://borifrases.store/blogs/news/introduccionaluisa

Magia…

“Cuando el teatro es necesario, no hay nada más necesario” -Peter Brook-

Sé que esta cita ya la he utilizado en otros escritos, pero definitivamente es la que mejor describe lo que siento justo ahora mientras escribo estas líneas. Ayer fue mágico, debo decir que ha sido el mejor día en mucho tiempo. Todas y cada una de las sensaciones que viví alimentó y fortaleció mi espíritu. Para ponerles un poco en el contexto de la situación, desde hace algunos meses estoy trabajando en un proyecto que se llama “Be Gutsy”. Marta Michelle Colón gestora del mismo me invitó para que dirigiera la puesta en escena de una pieza teatral para crear conciencia sobre el uso y abuso de opioides entre los jóvenes. Al conversar con ella no pude negarme, porque el proyecto me pareció interesante y me acercaba nuevamente a las comunidades. Para aquellos que no lo sepan, mi bachillerato es uno interdisciplinario individualizado en teatro en la comunidad de la Universidad de Puerto Rico, así que no podía negarme. Inmediatamente me puse manos a la obra y convoqué a un grupo de jóvenes actores para darle vida a la historia.

A consecuencia de la pandemia esta obra teatral fue grabada, y ayer fue que por fin se materializó todo cuanto habíamos ensayado. El espacio escénico fue La Respuesta en Santurce, ya que este ha sido transformado en un estudio de grabación y nos pareció el escenario perfecto para recrear la historia. 

La energía que ayer sentíamos es indescriptible. Ver los rostros de estos jóvenes actores iluminarse cuando subieron a escena es el mejor regalo en mucho tiempo. Verles me hizo reconectar con mi esencia y con cuanto me apasiona el teatro. Ayer volví a ser joven. Me regalé la posibilidad de mirar nuevamente el teatro con mucha curiosidad, ilusión, inocencia y muchas ganas. La pieza, el montaje, la historia y otras tantas cosas se transformaron por completo. Fui testigo de cómo un grupo de actores se entregó en alma y corazón. De igual forma, vi como una nueva regidora de escena iba descubriendo de a poco un universo completamente desconocido para ella. Disfruté de observar a uno de mis grandes cómplices dirigir con aplomo, temple y rigurosidad un equipo técnico, el cual fue el complemento perfecto para que la obra fuera posible. Pero, con lo que más me quedo es con esos rostros emocionados que disfrutaron de hacer lo que les hace feliz. Mientras escribo no puedo evitar sonreír, inhalo y exhalo profundamente e intento guardar en mi corazón todo lo que viví ayer.

El teatro es TODO. El teatro sana, salva, construye, edifica y transforma. ¡Gracias al corillo de actores por el regalo que me dieron al dirigirles! Espero que este sea el primero de muchos otros proyectos. La magia que se siente en el teatro, no se siente en ningún otro lugar. El teatro es ese espacio que sirve de encuentro y que nos permite descubrir la magia que este es capaz de producir. ¡Que viva el teatro! ¡Que vivan los estudiantes!

Con complicidad,

Norwill 

Los procesos…

Evidentemente desde que comenzó la pandemia el teatro se detuvo. Quienes me conocen saben que el teatro es mi primer y gran amor. Después de casi un año sin dirigir, estoy gracias a la vida dirigiendo un proyecto teatral comunitario y educativo lo cual me hace sentir muy feliz. Ahora bien, más que ese privilegio, me llena de mucha satisfacción compartir con siete jóvenes del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras quienes son los actores a quienes estoy dirigiendo. Cabe señalar que quien me asiste también es estudiante del departamento. De esos siete jóvenes, cinco son mis exalumnos. 

El pasado miércoles mientras ensayábamos, la crisis se asomó al proceso. Crisis, que era más que justificada, pues como bien me señaló una de las actrices: “estoy perdida. Esto se siente como volver a aprender a caminar”, y tiene tanta razón. Otro de ellos verbalizó: “aún no conecto con el texto”, pues claro si estás retomando lo que hace un año pusiste en pausa. Los rostros de frustración y ansiedad de los actores me hizo empatizar con ellos, pues cuando nos toque regresar al teatro, estoy segura que nos pasará. En este tiempo hemos intentando sustituir las tablas por las pantallas de una computadora, tableta o celular, y definitivamente no existe nada que sustituya el teatro. El teatro es ese espacio que permite llevar a cabo el arte vivo. Mientras conversaba con ellos, pensaba en qué podía hacer para calmar sus ansiedades. 

Inmediatamente pensé en la esencia; los libros y los maestros, ¿qué mejor referente que ellos? Así que en el ensayo les dije todo cuanto se me ocurrió, pero al llegar a mi casa me puse a buscar todos los libros posibles. Me quedé con tres: Lecoq, Brook y Michel Chejov. Al releerlo, como una especie de iluminación, decidí anotar las citas que explicaran lo que en el ensayo habíamos hablado. Por más que hayamos practicado algo, siempre es interesante e importante regresar a la raíz para descubrir nuevas cosas y reforzar los conocimientos. Definitivamente este proceso ha sido bien retante, pero más aún significativo. El mismo me ha hecho conectar con el por qué hago lo que hago y cuánto me apasiona hacerlo. 

Eduardo Galeano dice en El libro de los abrazos que: “RECORDAR: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón.” Y precisamente eso es actuar. Actuar es volver a pasar por el corazón. En un proceso teatral, los ensayos están hechos para descubrir, conectar, soltar, buscar, equivocarse, sentir, dudar, preguntar, accionar, reaccionar y para otras tantas cosas. Los ensayos me han ayudado a entender que tras un año de encierro, tenemos que redescubrir qué tipo de actores somos y queremos ser. El actor está en un constante cambio. La vida en el escenario es tan efímera como la vida misma y como diría Luis Rafael Sánchez en boca de Antígona Pérez: “El corazón es lo que importa”. Les comparto algunas citas de tres de los muchos textos que me acompañan en mi formación como actriz y directora. Cada una de las citas tiene su razón de ser. 

Dice Jacques Lecoq (maestro del cuerpo) en el texto El cuerpo poético: 

“Creer o identificarse no es suficiente, hay que actuar.”

“El error es interesante.”

“El movimiento no es un recorrido, es una dinámica, algo muy diferente a un simple desplazamiento de un punto a otro.”

“Poder jugar a ser otro, poder dar la ilusión de cualquier cosa.”

“El ritmo es la respuesta a un elemento vivo. Puede ser una espera, pero también una acción. Entrar en el ritmo es entrar exactamente en el gran motor de la vida. El ritmo está en el fondo de las cosas, como un misterio.”

“Por eso insisto en que presenten un verdadero personaje de teatro, es decir, ¡un personaje sacado de la vida y no un personaje de la vid! La diferencia es tenue pero esencial.”

Dice Peter Brook (maestro del espacio, de la dirección y de la actuación) en La puerta abierta:

“Un espacio vacío permite que nazca un nuevo fenómeno, ya que sólo si la experiencia es fresca y nueva podrá existir cuanto se relacione con con contenido, significado, expresión, lenguaje y música.”

“Un buen espacio es aquel donde convergen muchas y variadas energías y donde desaparece toda clasificación.”

“El teatro no tiene categorías, trata sobre la vida.”

“La comprensión consiste en eliminar cuanto lo sea estrictamente necesario e intensificar lo que queda, colocando, por ejemplo, un adjetivo fuerte en lugar de uno suave, conservando siempre la impresión de espontaneidad.”

“Para hacer teatro solo se precisa una cosa: el elemento humano.”

“El teatro es quizá una de las artes más difíciles, puesto que han de establecerse tres conexiones simultáneamente y en perfecta armonía: los vínculos entre el actor y su vida interior, entre el actor y sus compañeros y entre el actor y el público.”

“El teatro es siempre tanto una búsqueda de significado como un modo de hacer que ese significado lo sea también para otros. Este es su misterio.”

Con la esperanza de que pronto todo esto acabe y regresemos al teatro.

Con complicidad,

Norwill 

Otro San Valentín…

No soy persona de celebrar San Valentín. Celebro el día del amor y la amista todos los días de mi vida. Me parece que San Valentín es ese pretexto que ha inventando el capitalismo para ser escante, aun así respeto a quienes lo celebren. De hecho, mi familia ayer lo celebró en casa de mi hermana y mi cuñado. Y ahí estuve yo, al pie del cañón. Debo decir que fue un San Valentín diferente, pero significativo. Tenía mucho peso compartir con mi familia, no sé si la muerte de mi papá tiene ver, pero estoy bien consciente de que tengo que compartir con mi familia todo el tiempo que sea posible.

Ayer fue bello. A pesar de que celebrar San Valentín, no sea uno de mis fuertes, aun así lo respeto. Fue bello recibir decenas de mensajes de mis amistades, pero ciertamente fue hermoso estar en sintonía conmigo, más que con nadie. Este San Valentín tuvo significado, fue el momento para celebrar el amor en todas sus posibilidades; el amor propio, el amor familiar, el amor de amistad, entre otros tantos. Por supuesto que todos los días debemos darnos a la tarea de descubrir el amor que nos rodea y ponerlo en práctica.

Definitivamente este San Valentín más allá de las historias y situaciones que hemos vivido, fue especial. Fue uno mágico e irrepetible. Descubrí í mucho, pero sobre todo crecí. Enhorabuena a todos y que el amor sea la fuerza que nos una y dirija siempre. 

 Con complicidad,

Norwill Fragoso 

Todo o nada…

Hacía años que no bailaba. Ayer, bailé y me sentí como si tuviera trece años. A lo mejor muchos no saben, pero la primera disciplina de las artes que conocí fue el baile. Mis padres me pusieron a tomar clases de ballet, jazz y tap desde los cuatro años. Les confieso que cada vez que me aprendía una coreografía, mi corazón latía fuertemente. Así de a poco seguí bailando, hasta que por fin en sexto grado tuve mi momentum en el “Talent Show” de escuela elemental del Colegio San Antonio de Río Piedras, ahí por primera vez imité a Olga Tañón. Lo recuerdo como hoy. Organicé a mis amigas, monté la coreografía y le pedí a Tata (mi abuela) que me llevara junto a mis amigas a Plaza Carolina a comprar los vestuarios en Click. Sin saberlo, ya estaba produciendo un espectáculo. El “talent show” llegó y para ese entonces Olga Tañón estaba en el proceso de divorcio de Igor González, la última canción del mix era “Que se vaya” y performera. payasa y creativa al fin, en mi presentación sacaba de la nada un bate pequeño que mi papá me había regalado y hacía alusión a que Igor se fuera de mi vida. ¿A qué niña de once años se le ocurriría eso? Demás está decir que las carcajadas en todas las funciones fueron inevitables y que al día de hoy Josean siempre me lo recuerda. 

El baile como ya les conté fue mi primera pasión y en San Antonio hice todo lo que pude en cuanto a baile se refiere. Por supuesto, Olga siempre estuvo presente. Cuando salió el concierto “Olga Viva, Viva Olga” decidí montar y dirigir la imitación en el “Talent Show” de la escuela superior. Para ese entonces estaba en grado once, convoqué nuevamente a mis amigas del grado y de otros grados, las mejores bailarinas que había en la escuela, recluté a dos amigos para que trabajaran unas cargadas, le pedí a Rocío Tonos que fuera quien la imitara en esta ocasión, porque no me atreví a hacerlo por mi peso. Esa vez no utilicé la estrategia del bate, porque ya habían pasado muchos años desde lo de Igor, pero tiramos al público, rosarios, porque recuerdo que en los noventa Olga hacía eso sus conciertos. Quedamos en un sólido segundo lugar, pero con la satisfacción que solo da el deber cumplido. Y así seguí bailando hasta entrar a la universidad, en donde finalmente decido dejar a un lado el baile y dedicarme de lleno a la actuación. 

Cuando Tamara la productora de “Puerto Rico Gana” me llamó para invitarme a participar en el “Talent Show” de las estrellas, no lo pensé dos veces. Al indicarme que debía imitar a algún artista, inmediatamente una vez más Olga fue la primera artista en la que pensé. Como soy de las que da todo o nada, sin titubear me comuniqué con mi amigo desde hace años, Danny Lugo, el coreógrafo de las estrellas y por supuesto el coreógrafo de Olga para que me acompañara en esta aventura. Danny inmediatamente me dijo que sí y sin yo decirle nada, me dijo: “creo que Olga te va a quedar genial”, sonreí y le dije: “vamos a hacerlo”. Esta vez no tenía miedo por mi peso, al contrario, esa fue una de las razones principales por las que acepté participar, para demostrarle a todas aquellas mujeres que no se atreven a vivir con intensidad sus sueños, que todo lo que desean es posible. 

Aprenderme nuevamente una coreografía, ensayar, buscar vestuario y repasar la canción una y otra vez me hizo sentir muy viva. Gracias a Tamara por el pretexto del “Talent”, gracias a Danny por la complicidad, gracias a Rafy, Adolfo y José, por acompañarme con todo el corazón y toda la energía, gracias Jose por el mix, gracias a PonT Pelo en Caguas por el apoyo de siempre, a Johanelys Boria por siempre estar y transformarme en todo aquello que queramos, a Mónica y a Mercy por estar y ser, a mami y a Lynnet por ser las presidentas de mi fan club y por supuesto a toda la gente que votó por mi y me celebró. Anoche fui muy feliz, me sentí viva, pude reconectar con la bailarina que vive en mi y una vez más dimos todo. Cuando quieras hacer algo, hazlo, lánzate al vacío y vívelo con intensidad. Olga si en algún momento lees esto, quiero que sepas que te admiro, respeto y agradezco que hayas sido tantas veces mi inspiración. ¡Olga viva, viva Olga!

Con complicidad,

Norwill