¡Gracias!

Todos los días es día de dar gracias. Creo que entre mis palabras favoritas, la palabra GRACIAS, encabeza la lista. Y es que me encanta dar las gracias. Tan reciente como el jueves celebramos el día de acción de gracias, día separado anualmente para agradecer. Usualmente los días de acción de gracias no los paso en Puerto Rico, pues para estas fechas se supone que esté en España trabajando. Todos los años, desde hace varios viajo con un grupo de estudiantes a participar de unas Jornadas de Lengua y Literatura. Este año por las razones obvias no se llevó a cabo, por lo que por fin pude compartir ese día especial con mi familia. Como de costumbre felicité a mis familiares y amigos queridos, y para mi sorpresa en una de esas felicitaciones que envié, uno de ellos me respondió; que no celebraba el día, pues todos los días eran día de dar gracias. Parafrasee un poco su contestación, pero conservo la esencia de la misma. Su respuesta me chocó, porque aunque yo doy gracias todos los días de mi vida, tengo claro que ese jueves, particularmente uno lo celebra con especial ilusión.

No le respondí, pero su contestación me hizo reflexionar y traducirlo en este puño. Es cierto que todos los días es día de dar gracias, pero cuando a uno le felicitan por algún motivo, uno debe recibir la felicitación, porque significa que quien te la envía se acordó de ti y te estima. De igual forma me parece bien que exprese su sentir, pero hubiese agradecido, un gracias como final del argumento. A lo que voy, es que cuántas veces por querer demostrar lo que pensamos, nos fallamos a nosotros mismos o incluso caemos en lo que criticamos o señalamos. Todos los días agradezco a Dios la bendición de abrir los ojos, la oportunidad de hacer lo que me apasiona, le agradezco los dones y talentos recibidos e incluso le doy gracias por las experiencias buenas y no tan buenas que me permiten ser quien soy. Me encanta agradecer porque es una manera de devolverle al universo todo cuanto me regala. 

Así que el objetivo de este puño, más allá de compartir lo antes expresado, es agradecerles por leerme. Agradecer el apoyo recibido en estos casi dos años y medio de escritura semanal. Es una manera de compartir con ustedes una de mis palabras favoritas que me sirve incluso de mantra. GRACIAS, gracias por la complicidad, por la sintonía, por regalarme el privilegio de que sus ojos lean mis ideas. Infinitas gracias a todos por tanto cariño. Regálate tiempo a diario para agradecer por cuánto tienes y sobre todo agradécele a aquellos que están ahí para ti siempre. Normalicemos agradecer.

Con complicidad,

Norwill 

Diatriba de amor a mi maestro adorado…

Homenaje a mi maestro de vida… esta diatriba no es violenta, es amorosa.

Comencemos por donde se empieza siempre, nombre, Andrés Santiago Rivas, edad 61 años, color no importa, continente América. Hoy quiero hablarles de aquel que me cambió la vida, aquel que desde su locura tan cuerda, tal cual amigo de la locura, decidió enamorarme con el arte de la oratoria. Me sorprende, pero no, no me sorprende. Tenía 13 años cuando se acercó a mi. Me vio en el talent show, “On Broadway” del Colegio San Antonio de escuela elemental como maestra de ceremonias. Recuerdo como hoy, tenía un traje largo rojo. Al finalizar mi intervención de la función de escuela superior, se acercó a mi y me dijo: “niña, ¿sabes lo que es la liga de oratoria en español de Puerto Rico?”, tímidamente asentí y le confirmé que en efecto, conocía de lo que me hablaba. Inmediatamente tal cual teatrura cualquiera, me dijo: “pasa por mi salón”. Ahí, tal cual epifanía comenzó una aventura llamada una actriz se prepara . Pasé por su salón y en ese momento me entregó el monólogo, “Y de las buenas” de Adria Cruz. Emocionada le comenté a mi madre que Santiago me había invitado a audicionar para la Liga de Oratoria en Epañol, esa noche no dormí, aprendiéndome el monólogo. “Más respeto chico, más respeto, que de mejores sitios me han botado y aún no me he muerto. Canto de grosero, eso es lo que eres tú, y lo que son ustedes, una partida de groseros sin vergüenzas…”, así comenzaba el texto que me aprendí de un día para el otro. Esa mañana, estaba segura que era un viernes, caminé al salón 206, y le dije: “Santiago, ya me sé el texto”, el me miró incrédulo y me dijo: “niña, eso es para agosto”, y estábamos en marzo. Contaba los meses para que por fin fuera la audición. La misma no se llevó como soñaba, pero como “el trabajo, da mucho trabajo, pero si no trabajo, ¿qué trabajo hago? Cuando estoy en el trabajo, trabajo, cuando no estoy en el trabajo, trabajo, que trabajo el trabajo”…  ese día de la audición, cuando ya estaba en noveno grado, cayó justo el día de de mi retiro de noveno en el Centro Capuchino, así que mi madre me tuvo que buscar al retiro y llevarme a San Antonio. Llegué llena de fango, pero con una ilusión indescriptible. Me sabía la pieza de principio a fin, y eso cautivó a los maestros que fungían como jueces. A partir de ese momento me convertí en el arma secreta de la liga de oratoria, su arma secreta para siempre. Estaba en noveno  y a mis compañeros de grados mayores, no les agradaba mucho la idea de que fuera el arma secreta, jajajaja, después se les pasó. 

En ese noveno en donde La Pepa está en la Ashford de Juan González Bonilla se convirtió en el principio de mi carrera actoral, la vida empezó a cambiarme. “¡Buenas noches! Que bonita pareja, que bonito le queda ese traje señora, estoy segura que lo compró cash…” A partir de ese momento comencé a desarrollar la pasión que me hace vibrar día a día, la actuación. Por los pasillos de San Antonio cada vez que caminaba, se escuchaban los gritos de ¡Sopla Pepe, sopla que me arde! Y Santiago sonreía, sonrió mucho más cuando en esa competencia en la Academia María Reina, gané primer lugar y el equipo arrasó con todos los premios. Ahí todo cambió, oratoria se convirtió en mi obsesión y Santiago en mi arma secreta. En grado diez en contra de la voluntad de Andrés, hice Y de las buenas, en once hice La Tongo y en cuarto año me cambiaron de categoría por sugerencia de PJ a la de original, con Linda la de la 15. En cada uno de los ensayos Santiago me exigía tal cual director de teatro, me enseñó lo que era la disciplina y el compromiso por aquello que se ama. Comenzó a prepararme para lo que sería mi vida años después. 

En grado 11 por supuesto estuve en su salón hogar el 206, y obviamente fui su presidenta. Cada vez era más la complicidad entre nosotros, dejó de ser mi maestro y se convirtió en mi amigo. Ese año tomaba dos clases con el, la de español y la electiva de oratoria. En español no les puedo explicar cuantas novelas y obras leímos. Comenzando por Los soles truncos, Diatriba de amor contra un hombre sentado, hasta La amortajada que nos clavó en el examen y el gozaba vernos sufrir. Aprendí a redactar una monografía, escribir ensayos, comprender y analizar las obras literarias y a amar más el español y por supuesto mi patria. En 12mo el mismo cuento, fue mi maestro de español avanzado y mi moderador del Consejo de Estudiantes cuando fui presidenta. Junto a el comencé a materializar todos mis sueños. Aunque debo decir que nunca le voy a perdonar, que no nos excusara del examen de Como agua para chocolate, por los ensayos de oratoria de los domingos, recuerdo como hoy cómo se reía mientras tomábamos el examen y sufríamos porque no sabíamos nada. Debo decir que la mejor que salió del corillo de oratoria fui yo, que saqué 70% a lo a divino.

Recuerdo que la primera vez que pisé la UPI fue con el, quien me invitó a presentar mi monólogo como parte de un trabajo de su maestría, creo que Miguel Rosa fue conmigo ese día. Santiago siempre alardeaba de mis capacidades histriónicas, decía el. Cuando estaba en mi primer año de universidad, me pidió que una vez a la semana ofreciera su curso de oratoria porque le confligía con otra clase, a partir de ese momento comencé a amar enseñar. El sin saberlo me dio alas para Ícaro, y comencé a forjar mi vocación. Con Andrés aprendí a tener conciencia social, a conocer a Abniel Marat, de quien muy pocos hablan. Pasaron los años y estuve a su lado ayudándole en oratoria, hasta que forjé mi propio camino, pero siempre contando con su apoyo y bendición. Nunca me dejó sola en los procesos, seguía siendo mi mentor e inspiración. Peleábamos y nos reconciliábamos. Nunca fallaba ofrecerle una empanadilla y una café como muestra de cariño infinito. En todas estas aventuras mi hermana estuvo de cómplice, observadora, hasta que le llegó el turno a ella. Lynnet también es producto del trabajo de Santiago, le dio demasiadas herramientas para ser quien es.

Quijote adorado, GRACIAS. Gracias por tu pasión. Nunca olvidaré cuando me dijiste: “y la estudiante superó al maestro”, y es que tú me diste todas las herramientas posibles para lograrlo. Todos los días emulo tu trabajo, para que mis estudiantes sean cada vez mejor. Te debo tanto, nunca me cansaré de repetírtelo. Doy gracias a Dios porque ya descansas. Gracias por abrirme los ojos a un mundo maravilloso, gracias por darme el privilegio de conocer gente que me hizo crecer y sobre todo gracias por la inspiración. Cuando fuiste a verme a Gorda, no sabes la emoción y los nervios que sentía, mi maestro estaba allí para disfrutar de mi trabajo. GRACIAS.  Abigail y Tainy, GRACIAS por amar tanto a nuestro Quijote. 

No tengo palabras para agradecerte tanto. Mi amado Andrés Santiago Rivas, GRACIAS por ver en mi, algo que antes no habían visto. Gracias por ese primer voto de confianza. Gracias por despertar en mi la pasión que me acompaña y acompañará SIEMPRE, la ACTUACIÓN. Gracias a ti, por enamorarme a través de La Pepa, con ese mundo maravilloso que es el teatro. Oratoria fue mi principio y tú fuiste mi escultor. Sabes que estaré eternamente agradecida por tanto. Contigo también descubrí el tipo de maestra que quería ser. Fuiste mi maestro, mi mentor, mi cómplice, mi paño de lágrimas y mi amigo. A tu lado viví momentos maravillosos en el Colegio: oratoria, el consejo, los talents shows, español avanzado, en fin tanto. 

Gracias a Dios ya descansas. Te fuiste, pero siempre vivirás en mi vida y en mi corazón, como ese Quijote que me mostró el camino de la aventura. “Golpeen duro, que resisto fuertes vientos” frase que me hace pensar en ti siempre. Por fin ves el rostro de Dios y el te recibe en sus amorosos y misericordiosos brazos. Consuelo y fortaleza para tu amada familia. No olvides que aquí en esta patria a la que tanto amaste siempre seré tu Pepa en la Ashford, y de las buenas, tu Tongo más sabrosa y tu Linda la de la 15. Te debo tanto. Siempre te amaré. 

Aplausos, aplausos, aplausos que ya descansa uno de los grandes. 

¡Descansa en paz MAESTRO! 

Todo mi amor y complicidad,

Norwill

Responsabilidad compartida…

“El educador ya no es solo el que educa sino aquel que, en tanto que educa, es educado a través del diálogo con el educando, quien, al ser educado, también educa.”

-Paulo Freire-

Hace algunos días circuló a través de las redes sociales un video sobre una maestra muy afectada hablando sobre su proceso en estos días de educación a distancia. Señala que los estudiantes, no quieren estudiar y le achaca la culpa no tan solo al sistema de educación, sino a la sociedad. Puedo empatizar con la maestra, pero no puedo generalizar. Como bien he dicho en muchos foros, reuniones y momentos desde que comenzó la pandemia, estamos viviendo algo nunca antes vivido. Estamos aprendiendo a enseñar nuevamente. Toda esta situación nos ha obligado a pensar fuera de la caja e incluso salirnos de nuestra zona de confort. Ciertamente los maestros estamos agotados y nos encontramos trabajando el doble. Trabajamos a todas horas y todos los días de la semana. Hay estudiantes que cooperan y oros que no. Padres solidarios y comprensivos, y otros que menosprecian la labor que realizamos. Debo decir que muchos colegas están haciendo de tripas corazones para darlo todo desde marzo.

Ahora bien, no todos los estudiantes tienen la culpa. La culpa es compartida. Debemos formularnos varias preguntas: ¿por qué han perdido el interés? ¿Qué diferencia hay entre esta generación y la pasada? ¿Qué estoy haciendo yo para conquistarlos? ¿Tienen todos los mismos recursos? ¿Me he puesto en el lugar de ellos? Esas son algunas de las interrogantes que ahora vienen a mi mente y les invito que reflexionen. Si para nosotros los adultos toda esta situación pandémica es una tortura, imagínense para los niños y los jóvenes que están en pleno desarrollo, búsqueda y crecimiento. Encontrarse de la noche a la mañana sin poder salir y compartir con sus pares, debe ser un suplicio. Posiblemente muchos, no tienen con quien conversar o con quien aclarar las dudas que todo estudiante tiene. Su entorno ha cambiado por completo y a lo mejor aún se están adaptando. Encima de eso, hay que añadirle que el sistema ha prestado muy poca atención a los estudiantes desde que comenzó el 2020, primero con los temblores y luego con el Covid-19, donde la respuesta del Departamento de Educación de PR, ha sido deficiente. Vivimos momentos difíciles y todavía nos queda para rato. 

A la maestra y a aquellos colegas que me leen, les invito a respirar. Les invito a que reflexionen sobre el momento que vivimos y que hagamos un ejercicio de reinventarnos. Cuando comenzó todo esto, me preguntaba cómo enseñaría juegos teatrales vía zoom y debo decir que me he dado a la tarea de adaptar los ejercicios, explicarlos en su nueva modalidad y como serían si estuviéramos presencial. De igual forma, he apostado por reinventarme e incluso descrubrir nuevas maneras de enseñar. Yo sola no he hecho el trabajo, es una responsabilidad compartida. Entre ellos han nacido ideas maravillosas, y es que precisamente son ellos mi estímulo en este proceso de aprendizaje en el que nos encontramos. Estoy viviendo esta experiencia, empatizando con los estudiantes y lanzándome a descubrir todo lo positivo que todo esto ha traído. No pierdo de perspectiva que ellos son mi norte y debo mantenerlos cautivos. Aquel que es posiblemente más retante, se convierte en mi motivación. Insisto estoy aprendiendo con ellos.

Debo decir que mi experiencia en estos meses de clase, ha sido muy gratificante. Sí, estoy agotada, pero estoy satisfecha. Tengo la bendición de tener unos estudiantes ávidos y con muchas ganas de aprender. Son jóvenes con un interés genuino en cambiar el país en el que vivimos. Al día de hoy no he escuchado un no como respuesta, ni mucho menos resistencia a lo discutido en clase. Al contrario, me he encontrado con un grupo de estudiantes con mucha disposición. Para mi sorpresa me han dicho: “vamos a hacerlo, si no tenemos nada que hacer”, así que la escuela se ha convertido en ese escape que tienen de la realidad, al menos en mis cursos. He vivido en estos meses experiencias hermosas y día a día veo como cada uno de ellos ha ido evolucionando. Estoy satisfecha con la labor realizada y sobre todo con ser su maestra.

Así que colegas a pesar del cansancio que todos tenemos, les invito a no desesperarse, porque desesperarse es perder la esperanza y esta debe acompañarnos cada vez más. Les invito a que reconecten con aquellas razones que le llevaron a ser maestro. Y sobre todo no pierda de perspectiva que en nuestra manos está la responsabilidad de formar los seres humanos que le darán continuidad a la gesta que se ha ido construyendo en nuestra nación. Estamos contribuyendo en el desarrollo del presente de nuestra patria. Posiblemente piensen que mi optimismo me invita a vivir en una utopía, pero simplemente comparto mis impresiones al momento. Me gozo a mis estudiantes y aprendo con ellos. Confieso qué hay días más pesados que otros, pero al ver como la pantalla de mi computadora se ilumina con los rostros de los pollos, todo pasa a un segundo plano y conecto con mi objetivo principal, mis estudiantes. ¡Ánimo! Estamos viviendo algo que JAMÁS imaginamos que viviríamos y sobre todo estamos creciendo en el proceso. ¡Fuerza! Con que impactemos una o dos vidas, el trabajo está hecho.

Con complicidad,

Norwill 

Esperanzada…

“Viendo el mundo, además de las apariencias, vemos a opresores y oprimidos en todas las sociedades, etnias, géneros, clases y castas, vemos el mundo injusto y cruel. Tenemos la obligación de inventar otro mundo porque sabemos que otro mundo es posible. Pero nos incumbe a nosotros el construirlo con nuestras manos entrando en escena, en el escenario y en la vida.” -Augusto Boal-

A pesar de los días intensos que llevamos desde el comienzo de la semana pasada y parecería ser que aún no terminan, continúo esperanzada. Lo siento, creo que entre mis virtudes se encuentra el optimismo. Es que como bien me ha dicho me amigo Josean Vargas: “algo bueno está pasando”. Así yo también lo creo. Lo comencé a creer en el verano del 2019, cuando miles nos tiramos a la calle a luchar para sacar del poder al gobernador de entonces. La unión colectiva y nuestros actos de protestas lograron aquello que parecía imposible. Ese verano despertó a un pueblo que por años había estado como en una especie de hipnosis infinita. Cierto es, que el pasado 3 de noviembre los resultados (que aún no son finales) nos sorprendieron a todos, ya que salió electo con un 32.93% de los votos el candidato del PNP. Un candidato que ha sido cómplice de un gobierno abusador y corrupto. Ahora bien, cuando se analiza el 35.43% que alcanzaron los partidos “minoritarios” demuestra que somos más los que queremos un cambio. Una vez más lo que parecía imposible fue posible.

Es importante celebrar el triunfo de los compañeros del Movimiento Victoria Ciudadana y por supuesto del Partido Independentista Puertorriqueño, ambos alcanzando números impresionantes. De igual forma, hay razones para celebrar el que Manuel Natal continúe en la contienda por la alcaldía de San Juan, ya que hay votos que aún no han sido contabilizados. Ojo, nadie ha ganado hasta que no haya sido contado hasta el último voto. El hecho de que la legislatura se pinte de múltiples colores, con muchos amigos de la equidad, también es un gran logro. Por fin tendremos un grupo de puertorriqueñas y puertorriqueños comprometidos con la gente, en lugar de estar comprometidos con los grandes intereses. Confío y apuesto a ellos. Esto también me da esperanza.

Otro logro para sentir que la esperanza nos acompaña, es que por fin Trump saliera de la Casa Blanca. Este fin de semana perdió el odio en los Estados Unidos. El triunfo de Biden (que tiene trapitos sucios también) acompañado del hermoso triunfo de Kamala, es motivo de gritar a los cuatro vientos, ¡algo bueno está pasando! Harris, hija de madre india y padre jamaicano, es la mujer que ha llegado más alto en el liderazgo de los Estados Unidos. Y no tan solo es mujer, sino que es una mujer negra. Durante sus discursos de campaña hacía hincapié sobre aquellos que la habían precedido en la lucha. Estoy segura que ella al frente, contribuirá al cambio que hace algunos años Obama comenzó y tristemente Trump intentó invisibilizar.

Finalmente unas palabras para aquellos que nos echan la culpa de que el PNP haya “ganado” las elecciones, no tenemos la culpa, al contrario somos muy valientes, ya que no somos parte del problema, sino parte de la solución. Me apena escuchar a muchísima gente decir: “Dalmau, era el más preparado, pero eso es un voto perdido”, pues, toda esa gente que así lo creía, si daba un voto de confianza y de esperanza, tendríamos otro país. Nos esperan cuatro años de vivirlos un día a la vez, como me dijo mi amiga Jennifer Motta: “amiga esto es un día a la vez, un cuatrienio a la vez”, así lo creo. Que aquellos que no nos quieren bien, no crean que se salieron con la suya. Hay un país despierto, sin miedo y con ganas de recuperarlo. Somos más y no tenemos miedo. No permitan que nada ni nadie les quite las esperanzas, seguimos en pie de lucha.

Con complicidad,

Norwill 

Cita con la patria…

Cada cuatro años los puertorriqueños tenemos la encomienda de escoger democráticamente quienes dirigirán nuestro país. Tradicionalmente esta contienda política la ganan los dos partidos principales, pero desde hace muchos años estos nos fallan y velan por los grandes intereses. El pueblo está cansado de los atropellos que recibimos año tras año y esto lo demostramos en el histórico verano del 2019 cuando sacamos del poder al gobernador de entonces, Ricardo Rosselló. Desde ese momento supe que nuestro país estaba en una transformación camino al país que soñamos. ¡Hay esperanza! 

Escribo este puño de cara a las elecciones de mañana martes, 3 de noviembre, día en que espero que nuestra gente vote a conciencia. Estamos cansados del bipartidismo. Es momento de decir ¡basta ya! a todos aquellos que no velan por nosotros ni nos toman como prioridad. Gente bonita que me lee, tenemos candidatos que nos ofrecen propuestas que son posibles de lograr. Te invito a que mañana votes por candidatura, no votemos bajo insignias políticas, para que así de esta manera llevemos el mensaje de manera clara. Tal cual me he pronunciado en días anteriores, a mi juicio quien cumple con todos los requisitos para gobernar el país que deseo es Juan Dalmau. Un servidor público que durante años ha servido a nuestro país. Sus hechos hablan más que sus palabras, su hoja de vida es su mejor carta de presentación. Es capaz, solidario, honesto, valiente y buen puertorriqueño. Entiendo que Dalmau a través de su proyecto de gobierno Patria Nueva nos ha devuelto las esperanzas. Mañana es el día para que votemos por aquel que nos tiene como prioridad. Olvidémonos de colores y pensemos en Puerto Rico.

De igual forma tenemos un ejercicio de plebiscito el cual nos ofrece la oportunidad de llevar un mensaje contundente. Estadidad ¿si o no? Invito a quienes me leen voten NO, en este ejercicio democrático que solo sirve para propósitos internos ya que el congreso estableció que para ellos no tenía ninguna validez, le digo no a la estadidad, porque ansío ver mi patria libre. Estoy cansada de la colonia. Me gustaría en la medida que puedan se dieran la oportunidad de imaginar cuánto más grande seríamos si fuéramos libre. No hay palabra más hermosa que la palabra libertad. Así sueño e imagino mi tierra, LIBRE. Como bien señala Dalmau en su discurso político, la independencia es una manera de acercarnos al mundo. Y es que tristemente hay muchos que piensan que el mundo es solo Estados Unidos, y ahí se equivocan. Necesitamos más seres humanos que apuesten a nuestra nación y a cuánto somos capaces de hacer. La primera muestra fue el verano del ’19 tal cual mencioné antes. Soy independentista desde que tengo uso de conciencia y trabajaré todos los días de mi vida hasta ver mi patria libre.

Mañana es un día importante. Un día en donde la cita es con la patria. Arriesguémonos al cambio, votemos a conciencia sin miedo. Ojalá y muchos de quienes consideran que Dalmau es el mejor candidato lo prueben en las urnas. Basta ya de los siguientes comentarios. “es bueno, peeeerooo… nooooo”, “votar por el, es votar pnp”, “no votes el voto” y así muchísimos más. Juan Dalmau es buena persona, está preparado, tiene experiencia y sobre todas las cosas tiene puesto su corazón en nuestra gente. Estamos a tiempo de lograr esa Patria Nueva que muchos soñamos. Yo estoy lista. ¿Y tú? Continuemos soñando y amando en español sin miedo a ser siempre puertorriqueños. 

Con complicidad en resistencia y lucha,

Norwill 

Nada mejor que uno hacer lo que uno ama…

Tuve un fin de semana de mucho trabajo, pero de mucha satisfacción. Una vez más me reafirmo en que no hay nada mejor que hacer lo que a uno le apasiona. Y es que uno tiene que hacer lo que te haga feliz y punto. La vida es demasiado corta para andar por ella lamentándonos y no disfrutando lo que te hace vibrar. Hago esta reflexión tomando como punto de partida todas las diferentes cosas que hice durante el fin de semana, pero cuán gratificantes fueron. Por darles un ejemplo, ayer domingo por fin hicimos la sesión fotográfica de la Revolución Plus. Gracias al Taller Artístico de Caguas por la amabilidad de ser nuestro colaborador con el espacio del Jardín Botánico de Caguas. 

Debo confesarles que tenía mucha ilusión de hacer la sesión fotográfica, pues quería conocer a Marta Angélica la ganadora de la foto en bikini. La personalidad de esta chica es maravillosa y su sentido del humor una gran virtud. GRACIAS, por confiar en Francisca, en el equipo de trabajo y en mi. Te dejaste llevar y te lo disfrutaste. Mientras la maquillaban pensaba en lo hermoso que es ver cuándo alguien vive un sueño con alegría e ilusión. Entonces, ahí todo cobra más sentido y uno dice que bueno es poder compartir los dones y talentos con los demás. Gente bonita apostemos a vivir nuestros sueños con pasión y luchemos por ellos, no hay imposibles. Las trabas nos las ponemos nosotros mismos.

Cuando a uno le apasiona lo que hace, el trabajo no es trabajo, es gozo. Dejemos de ver el trabajo como trabajo y aprendamos verlo como experiencia. Aprovecha todos los días para hacer algo que te llene, que te haga suspirar y que te recuerde cuán vivo estás. Agradezco a Dios y a la vida haber vivido un fin de semana espectacular, con mucho trabajo, pero con muchas bendiciones. ¡Que todo lo bueno les abrace!

Con complicidad,

La mudanza y la costumbre…

La primera vez que mi hermana y yo nos separamos fue cuando ella se fue a Syracuse a estudiar en agosto del 2013. Recuerdo como hoy el día que la dejamos junto a su compañera de cuarto, Juana, frente a la residencia de estudiantes. Mientras la guagua en la que andábamos se iba alejando, sentía que un pedazo de mi corazón se quedaba en esa ciudad. Y así entre semestres, esas despedidas se hacían más comunes, claro, siempre con la certeza de que el tiempo pasaba volando y en menos de lo que imaginaba ya Lynnet estaría en casa. Ahora bien, este pasado sábado me tocó ayudar a mi hermana a mudarse, pero esta vez por tiempo indefinido. No les niego, que se me arruga el corazón de tan solo pensarlo, pero verla tan feliz, hace que la nostalgia se convierta en celebración.

Y es que inevitablemente extrañaré todo de lo que posiblemente en más de una ocasión me haya quejado. Como por ejemplo que entre a mi cuarto y prenda la luz aunque esté durmiendo, tome mis cosas sin permiso, entre al baño mientras me esté bañando, deje mal puestas las cosas… aunque también extrañaré las paveras que nos dan cuando soy yo la que me meto en su cuarto y en su cama, su risa contagiosa, sus preguntas incómodas, sus valiosos consejos, en fin que la extrañaré como se extraña solo a una media mitad. Ya lo he dicho en ocasiones anteriores, mi hermana es mi media mitad. Ese complemento perfecto para sobrevivir en el mundo en el que vivimos. A pesar de que esta vez se fue sin fecha de regreso, me quedo tranquila, pues una vez más estará en buena compañía. Lo único, que ya no en la compañía de su inseparable Juanita, compañera de aventura universitaria, sino en compañía de su amado Jaime. Oye, cuñado, cuídamela, que eres cómplice de una mujer luchadora y valiente. Grito a los cuatro vientos que estoy tranquila, porque en mejor compañía no puede estar. En todo este tiempo has demostrado que eres un hombre maravilloso, noble, honesto, solidario, de buen corazón, que ama y respeta a mi hermana. ¡Gracias! 

De la aventura de la mudanza debo confesar que si no es por mis amigos, los amigos de Lynnet y el familión, no hubiésemos podido cumplir con todos los objetivos. Gracias a todos por ponerle alma, corazón y por simplemente estar. Mientras estaba en el apartamento, reflexionaba sobre cómo un espacio vacío, se iba llenando poco a poco de vida e historias. Lo mismo que sucede en el escenario. Un espacio vacío que se llena con lo cuerpos y con las historias que se representan. Me atrevo a comparar el escenario, con el espacio vacío que de a poco se va convirtiendo en hogar. Lynnet y Jaime, esa es su meta, transformar ese espacio, en su espacio con sus historias. Aquí estaré como testigo y cómplice de ustedes.

Deseo de todo corazón que la vida les sonría y sean muy felices. ¡Bendiciones y mucho amor para su nuevo hogar!

Con complicidad,

Norwill 

Perspectiva de género

Tan cercano como el jueves pasado, conversé con el Dr. Miguel Vázquez, psicólogo sobre perceptiva de género en mi Fragozadera Live. Fue una conversación muy amena, pues nos explicó en arroz y habichuelas lo que es la perspectiva de género y lo que esto conlleva. Debo confesar, que estuve muy feliz de que esta conversación se llevara acabo, sobre todas las cosas por la desinformación que existe a nivel nacional en cuanto al tema.

Comencemos definiendo dos palabras que usualmente la gente confunde a la hora de hablar sobre la perspectiva de género:

SEXO: ES EL CONJUNTO DE CARACTERÍSTICAS FÍSICAS, BIOLÓGICAS, ANATÓMICAS Y FISIOLÓGICAS QUE DEFINEN COMO VARÓN O MUJER A LOS SERES HUMANOS. EL SEXO ESTÁ DETERMINADO POR LA NATURALEZA. EL RECONOCIMIENTO DE LA INTERSEXUALIDAD PONE EN JAQUE ALGUNOS DE ESTOS SABERES QUE SIN EMBARGO SIGUEN SIENDO ÚTILES A LA HORA DE LAS CONCEPTUALIZACIONES.

GÉNERO: ES EL CONJUNTO DE CARACTERÍSTICAS SOCIALES, CULTURALES, POLÍTICAS, PSICOLÓGICAS, JURÍDICAS Y ECONÓMICAS QUE LAS DIFERENTES SOCIEDADES ASIGNAN A LAS PERSONAS DE FORMA DIFERENCIADA COMO PROPIAS DE VARONES O DE MUJERES. SON CONSTRUCCIONES SOCIOCULTURALES QUE VARÍAN A TRAVÉS DE LA HISTORIA Y SE REFIEREN A LOS RASGOS PSICOLÓGICOS Y CULTURALES Y A LAS ESPECIFICIDADES QUE LA SOCIEDAD ATRIBUYE A LO QUE CONSIDERA “MASCULINO” O “FEMENINO”. ESTA ATRIBUCIÓN SE CONCRETA UTILIZANDO, COMO MEDIOS PRIVILEGIADOS, LA EDUCACIÓN, EL USO DEL LENGUAJE, EL “IDEAL” DE LA FAMILIA HETEROSEXUAL, LAS INSTITUCIONES Y LA RELIGIÓN

Es importante establecer la diferencia entre uno y el otro para así de esta forma poder comprender que al hablar sobre perspectiva de género, no estamos hablando con nada relacionado a orientación sexual sino que nos referimos a una herramienta que permite respetar al ser humano. La educación en perspectiva de género, radica pues, en ese respeto al ser. “Es por eso que la perspectiva de género es imprescindible como herramienta para entender y contextualizar la información que producimos y difundimos, pero también porque su incorporación puede colaborar en la modificación de esas estructuras patriarcales.”

Y es que simple y llanamente la perspectiva de género se traduce en una herramienta en la cual las personas aprendan mediante la equidad, respetando a los seres humanos. Es que inevitablemente hablar de perspectiva de género, es hablar sobre tolerancia y respeto por los demás. Invito a todos aquellos que aún no comprenden qué es, a que se quiten las gríngolas y expandamos nuestros horizontes. 

Con complicidad,

Norwill Fragoso

Referencia: https://www.unicef.org/argentina/sites/unicef.org.argentina/files/2018-04/COM-1_PerspectivaGenero_WEB.pdf

Fin de semana de plenitud…

Hace poco más de una semana recibí la llamada de Vicente Castro invitándome a formar parte de su próximo proyecto de cine. Tras leer el guion no me pude negar, además habíamos intentado trabajar en otras ocasiones, pero no se nos daba. La particularidad de este proyecto era que la filmación se llevaría a cabo en Utuado. Confieso que aparte de la historia de la película y mi personaje, me llamaba la atención ir a Utuado, pues no había tenido la oportunidad de ir. Gracias a la amabilidad, solidaridad y don de gente, de una de mis compañeras actrices, Marla Báez, la experiencia fue mucho más plena. Una vez nos encontramos por primera vez en una lectura de guion por FaceTime parecería que nos conocíamos de toda la vida. Ahí comenzó la magia que acompaña este proyecto. No tan solo Marla fue mi compañera de escena, sino que se convirtió en mi cómplice en la filmación, aparte de darme hospedaje y hacerme sentir como en casa. 

Al llegar a Utuado y encontrarme entre medio de dos montañas, una vez más reflexioné sobre lo que escribí la semana pasada en cuanto a conectar con lo simple. Y ahí comenzó mi preparación para este fin de semana. Describo esta experiencia como plena. Estar en contacto con jóvenes estudiantes de actuación fue un lujo. Trabajar con Vicente Castro, una maravilla. Verlo dirigir fue una experiencia de aprendizaje y crecimiento. Tengo que agradecer infinitamente la manera en que la comunidad se volcó en atenciones para con nosotros. Definitivamente nos hicieron sentir como en casa.

Otra de las sorpresas del fin de semana, fue el encuentro cara a cara con Jenniffer González a quien parodio en RYSA. Fue una impresión grande, pues no estaba preparada para el mismo. Debo decir que el mismo se llevó a cabo en plena candidez. Agradezco las palabras de elogio hacia mi trabajo. Otra experiencia que anotaré en mi libro de memorias. 

Hacer cine siempre es una bendición, un lujo y una oportunidad para vivir con intensidad el arte de la actuación. Soy afortunada de cada una de las experiencias que la vida me regala en cada proyecto. En cada una de ellas crezco, me reinvento y descubro. Agradecida y feliz.

Con complicidad,

Norwill 

Conectar con lo simple…

Hace dos jueves en Fragozadera Live me acompañó mi amigo el Chef Edgardo Noel y entre las muchas cosas de las que hablamos, mencionó sobre la importancia de conectar con lo simple. Dio el ejemplo de que esa mañana se había levantado y tuvo tiempo de observar las nubes. ¿Cuántas veces sacamos tiempo para observarlas? Y eso que siempre están ahí. Durante la conversa, recalcamos que este tiempo de pandemia una de las grandes lecciones ha sido esa precisamente, conectar con lo simple. A partir de ese momento he tenido esa frase muy presente en mi. 

El sábado tuve la oportunidad de pasear por nuestro país y reconectar con las maravillas que este tiene. Mientras conducía gritaba al viento sobre la bendición que supone haber nacido en esta bendita isla. Y es que como nuestro país no hay dos. Con buena música de fondo, cristales abajo y Josean como copiloto íbamos admirando nuestras playas, nuestro verdor, nuestros animales. Dejábamos que la brisa nos acariciara los rostros y agradecíamos por el momento. En una de nuestras conversaciones le digo a Josean: “que fácil es vivir y cuánto nos complicamos”. Y es que el mero hecho de estar vivos, ya es un logro diario. Claro, los seres humanos somos tan complejos que nos empeñamos en complicar las cosas. Estas líneas son una invitación a que te des espacio a reconectar con lo simple: el viento, el sol, la naturaleza, la mirada tierna de un niño, la inesperada sorpresa de alguien que te hace suspirar, un buen libro, una buena conversa y si sigo no termino.

Foto por Josean Vargas

Agradezco haber disfrutado de un fin de semana lleno de vida. Un fin de semana que comenzó con una buena taza de café, después de dos años y medio sin probarlo, unas copitas con buenos amigos, pasear por nuestra isla y por último un compartir de ideas entre amigos. Ojo, esto no quita de mi mente todo lo que estamos viviendo y pasando. Simplemente estoy adaptándome a la nueva realidad que vivimos y de a poco aprendiendo a disfrutarla. Te invito a que lo hagas. No permitas que nada ni nadie te impida ver las maravillas que tiene la vida para ti.

Con complicidad,

Norwill