Mis cosas extraordinarias…

“La lista comenzó después del primer intento.” -Duncan Macmillan-

Un buen amigo me invitó a crear el listado de mis cosas extraordinarias, y esto con el fin de solidificar mi proceso como actriz. El no se imagina lo que su idea provocó en mi, y es que sin quererlo dio con lo que faltaba para engranar en el personaje. Para los que no sepan, estoy trabajando el monólogo titulado “Las cosas extraordinarias” de Duncan Macmillan, de la mano del director Ismanuel Rodríguez. Esta pieza sube a escena este fin de semana del 18 al 20 de junio en el Teatro Victoria Espinosa. Este trabajo supone mi regreso a las tablas de manera presencial, por lo que la ilusión, la magia , la vulnerabilidad y los nervios están muy presente. La pieza es una invitación a valorar la vida, desde los ojos del personaje que narra la historia. El personaje crea un listado de las cosas extraordinarias del mundo por las que merece la pena vivir para convencer a su madre de que no se quite la vida.

Entonces llevo unos días pensando en cuáles son esas cosas extraordinarias en mi vida y he aquí mi lista:

  1. El don de la vida.
  2. La mirada tierna de mi madre.
  3. El amor cómplice de mi hermana.
  4. El recuerdo de mi papá.
  5. Las conversaciones con mi abuelo.
  6. La fortaleza de mi tía.
  7. Los amigos sinceros.
  8. La honestidad.
  9. El teatro.
  10. Los estudiantes.
  11. La patria.
  12. Las palabras.
  13. Escribir.
  14. Hacer lo que a uno le apasione.
  15. Que te vuelen la cabeza.
  16. Que te sorprendan.
  17. Drexler.
  18. Eduardo Galeano.
  19. Augusto Boal.
  20. Peter Brook.
  21. Los versos de Julia de Burgos.
  22. Las parrandas.
  23. Bailar.
  24. Mrs. Doubtfire
  25. Viajar.
  26. Dudar.
  27. Preguntar.
  28. Los niños.
  29. Mis ahijados.
  30. El amor.
  31. Que roben un beso.
  32. Un buen beso.
  33. Los abrazos.
  34. Las caricias.
  35. Las flores, en especial las azucenas y su olor.
  36. Soñar.
  37. Imaginar.
  38. El Albariño.
  39. El café.
  40. Agua Perrier.
  41. Los libros.
  42. Caminar sin rumbo.
  43. Ir en silencio en el carro.
  44. Guiar.
  45. Perrear hasta abajo.
  46. Hablar por el micrófono.
  47. Cantar a todo pulmón “Fuego de noche, nieve de día” de Ricky Martin.
  48. Ricky Martin.
  49. Los Karaoke.
  50. La actuación.
  51. La paz.
  52. La solidaridad.
  53. La empatía.
  54. Dejar que el tiempo corra y olvidarte del reloj.
  55. El mar.

Y la lista continúa, y continuará mientras pasen los años y las experiencias te hablen. Para poder hacer esta lista, tuve que pensarlo mucho. En el ajoro de vivir se nos olvida conectar con lo simple. Se nos olvida agradecer las señales que la vida nos regala. Pasamos los días sin contemplar los pequeños detalles que hacen que la vida signifique. Ayer, 13 de junio, mi padre cumpliría 63 años, eso hubiese sido extraordinario, pero se me fue a descansar con el Señor y está en un lugar mejor. Mientras visitaba el cementerio el sábado, lo sentí tanto. Sopló una brisa que me acarició el rostro y me hizo sonreír, una sonrisa acompañada de una pequeña carcajada. Inmediatamente una mariposa verde cruzó todo el campo santo, acompañada de un sinnúmero de reinitas. Ahí tuve la certeza de que estás bien, esto fue extraordinario. Papi, te amo y celebro siempre.

Esta semana regreso a las tablas y la emoción que siente mi corazón es indescriptible. Estoy lista para jugar, para sentir y hacer sentir. Les invito a que me acompañen desde el 18 al 20 de junio en “Las cosas extraordinarias” en el Teatro Victoria Espinosa, boletos a la venta en tcpr.com, 787-792-5000. Les necesito para que el encuentro esté completo. Mientras termino estas palabras sonrío, de fondo escucho un rock clásico en inglés y el olor de unos pancakes seduce mi olfato. Esto también es una cosa extraordinaria. 

Con complicidad,

Norwill 

Viajar…

El otro día viajé. Pero, no fue un viaje en avión, en barco, en tren ni en carro. Fue un viaje imaginario. Y es que como dice Duncan Macmillan “la imaginación es lo que hace que la vida sea soportable”. La imaginación es aquella pluma que le da vida a las palabras. Es la que impulsa, crea y revoluciona. Es la que provoca y te permite llegar a cualquier dimensión, lugar o hasta incluso revivir momentos. 

Hacía tiempo que no viajaba, o más bien no me daba el permiso de visitar aquellos espacios de imaginación que a veces apago y otras tantas silencio. Recorrí de manera minuciosa cada uno de esos lugares. Y cada vez quería más. Me perdí entre las nubes en un cielo estrellado. Vi a Leo, a Virgo y Sagitario se asomó tímidamente. Por un momento las estrellas se apagaron, pero más bien estaban jugando al escondite entre las nubes. Me tomé el tiempo de tumbarme en el piso y contemplar ese lenguaje tan particular que tienen las estrellas en el cielo. No recordaba cuándo fue la última vez que me había otorgado ese permiso. Mientras viajaba, sentía cada uno de mis sentidos agudizados y se sentía bien, rico, me sentía viva. Fui de la risa silenciosa hasta la carcajada, esa que explota desde las entrañas y te hace cosquillas en la comisura de los labios. Pensé, construí imágenes, forjé sueños, tuve reafirmaciones y abracé momentos.

De fondo escuchaba a Jorge Drexler, mi favorito entre los favoritos. Canté a todo pulmón y agradecí múltiples veces por el momento en el que me encuentro. Hacía tanto que no me sentía tan plena, feliz, en control, en armonía y sintonía conmigo, VIVA. Y que bonito poder vivir así. Vivir y ya. Disfrutar cada segundo, cada minuto, cada hora, cada encuentro, cada mirada, cada palabra, cada conversación y cada experiencia. Al final somos eso, el resultado de los encuentros que experimentamos. ¿Cuándo fue la última vez que viviste con intensidad? ¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste a plenitud? ¿Cuándo te sentiste vivo? 

Viajé y no fue cualquier viaje. Fue un viaje lindo, vivo, pleno, feliz y de pensarme.

Con complicidad,

Norwill 

Y de repente ya pasó un semestre…

“¡Que prisa tiene el tiempo!” diría Luis Rafael Sánchez en boca de Ángela en “Los ángeles se han fatigado. Es que abro, cierro los ojos y de repente me doy cuenta que ya culminé mi primer semestre de doctorado. Esta experiencia académica me ha permitido reafirmar cuánto disfruto de la literatura. Me ha regalado la oportunidad de encontrarme con textos maravillosos, reencontrarme con textos que había leído hace años y leerlos con otra mirada. Ha reafirmado en mí el deseo de investigar, leer, escribir y pensar. Hay quienes me piensan loca, me cuestionan por qué estoy estudiando, cómo divido el tiempo, y cada vez que eso sucede les comunico que este espacio de estudio, es un espacio donde siento que un mundo de posibilidades se abre ante mis ojos.

Siempre me ha gustado estudiar, pero ahora de adulto lo disfruto mucho más. Claro y con total sentido, ya que las experiencias vividas fortalecen nuestros procesos. Debo confesarles que me disfruto mucho la vida de estudiante, pues me doy permiso a dudar, preguntar, escuchar, descubrir y crear. Los encuentros que tengo con cada uno de los libros y autores que leo me alucina. No soy persona de mucho madrugar, pero cuánto disfruto levantarme los sábados temprano a tomar mis clases. Este semestre conocí poetas como Huidobro, quien me puso a flipar y releí a Francisco Font Acevedo después de casi ocho años sin leerle. 

Soy fiel creyente que el conocimiento lo es todo y que es el arma más poderosa que tienen los seres humanos, por eso apuesto a descubrir nuevas cosas todos los días. La curiosidad me acompaña a diario y tengo una sed insaciable de hacer, pero sobre todo construir proyectos en pro de la literatura puertorriqueña. Ahora toca descansar un poco, leer otros textos, ponerme al día con algunas series, ver todas las películas que tengo en lista, para finalmente en agosto regresar con todo y continuar devorándome el doctorado.

Con complicidad,

Norwill 

Escrito a dos manos…

(Este puño es un experimento, un juego de palabras, una lluvia de ideas y de provocaciones…)

La otra noche conversaba vía whatssap con un amigo escritor sobre el poder de las palabras. En la tertulia intercambiamos algunos textos de Cortázar, de Galeano y hasta una que otra canción de Drexler. La conversa provocó jugar con las palabras, pero de manera distinta, esta vez a dos manos. Y es que sin quererlo el chat se había convertido en eso, un exquisito juego de palabras, que incluso en ocasiones rayaba en poesía. Mi amigo tuvo la idea e inquietud de proponer que uniéramos todo lo que habíamos conversado en un solo texto, y luego que construyéramos una historia oración a oración entre los dos. Como soy una mujer que le gustan los retos, me arriesgué a editar y luego a dejar correr las palabras al viento. Inevitablemente nos lanzamos al juego azaroso que supone crear desde la no pretensión y así fluyó:

Es cabrón cuando logras convertir a quien te escucha o lee en pintor de sus memorias utilizando para dar color a eso, las pinturas de la memoria de quien interpreta. No sé si me hice entender…espero… Pero, es que acabo de pintar un cuadro en mi memoria con esa canción. Drexler tiene esa magia. Provoca eso. Y a mi me encanta cuando me provocan pensar más allá de mi. El viaje es único cuando se entiende así. Anota eso, es poesía. 

A mi me mata de Galeano eso que dice: “somos sus pies y sus bocas. Los pies del tiempo caminan en nuestros pies.” Claro…se refiere a las huellas que otros dejaron. …es seguir estando presente aunque ya se esté ausente. Ahí te estás contestando lo que conversábamos en la tarde… mientras te creías ausente, siempre estuviste presente. Siempre has tenido la respuesta en tus manos y en tus pies… fuiste construyendo la huella que hoy te acompaña y se va transformando. 

Pienso que hay quienes la vida nos ha dado tan y tan duro que nos hace demasiado sensibles a todo. Sentimos demasiado, eso nos hace poetas o locos. Y que bueno vivir la vida desde esa mirada sensible, compasiva, empática, con cierto grado de locura, sintiendo, sin rallar en lo pendejo. Es que el asunto de sentir es más complejo de lo que a veces creemos. Yo digo que siento, pero decir lo que siento es lo que confunde y entonces ahí en ocasiones radica la magia.

Estos tipos son unos GENIOS. Definitivo. Cuando sea grande quiero ser como ellos. Cuánto hubiera dado por coincidir con ellos.

Eso es lo que estamos haciendo. Coincidiendo con ellos. Me volaste la cabeza, jamás lo había imaginado así. Lo lindo de la filosofía así como de la poesía es que te permites pensar sin límites…

Y al menos yo cuando conecto así me voy como en cascada. La literatura en sí misma. No puedo parar de jugar con las palabras. Ni yo… es el hueco de Alicia en el país de las maravillas. “¿A dónde van las palabras que lanzamos en el viento?” …uffff. La vida es poesía. Porque cada palabra significa distinto según la persona y la historia que la reciba. No tienes control de cómo otros te interpreten. Exacto. Así de poderosa es.

¿Jugamos? Empieza… no, usualmente lidero yo, de vez en cuando está bien seguir. 

Es no pensar en presente 

a pesar del miedo que este cause. 

Justo sentir que al lanzarte 

un mundo de posibilidades puede abrazarte, tanto, tanto, hasta que te rompa el último de los huesos.

20 de mayo de 2021

11:47pm

Esto fue el jueves en la noche y justo el sábado en una de mis clases de doctorado hablábamos sobre la importancia de dominar la palabra, pero sobre todo hacer buen escogido de estas a la hora de escribir. De igual manera hablábamos sobre como no tan solo se crea en el papel sino que también en las redes se están dando unas construcciones literarias interesantes y eso me voló la cabeza.  Y es que disfrutar de la magia que te regalan las palabras, lanzarlas al viento, plasmarlas en el papel, la computadora, whatssap, twitter, facebook, Instagram o donde sea es un acto de libertad plena. Así que arriésgate a recibir los mayores estímulos posibles e inmortalízalos con las palabras. 

Con complicidad,

Norwill 

Estefanía… reina del universo

Anoche como todos saben fue el certamen de Miss Universo. Desde que Denisse Quiñones en el 2018 tomó la dirección del certamen trabajo con ella y el equipo con lo que respecta a oratoria, dicción, estrategias para contestar preguntas, fogueos, entre otras  cosas. He tenido la bendición y el privilegio de trabajar con Kiara Liz, Madison y recientemente con Estefanía. Estefanía es una mujer con tanto que regalarle al universo. Es una mujer sabia, con buen sentido del humor, inteligente, noble, solidaria, empática, con conciencia social y política y feliz. Créanme que en estos meses de trabajo he aprendido muchísimo de ella.

Estefanía nació con un don de gente inexplicable. Siempre dispuesta a la aventura y al reto con en el fin de aprender de cada una de las experiencias. El desempeño de nuestra reina en el certamen fue impecable, demostró ser una candidata completa y una belleza con propósito. A pesar de no ganar la corona, ganó tantas cosas. He conversado varias veces con ella durante la preparación que perdiendo uno gana. Es difícil verlo en el furor del momento, pero una vez pasa el tiempo, uno lo reconoce. No tengo duda que Estefanía ganó y ganó mucho. El universo tiene destinado para ella cosas maravillosas.

Todos los puertorriqueños debemos sentirnos orgullosos del trabajo que nuestra soberana hizo. Representó a nuestra patria con tesón, fuerza y mucho amor. Demás está decir que estoy muy orgullosa de ella y agradecida de la acompañarla en su formación. ¡Que viva nuestra reina!

Con complicidad,

Norwill 

A mi madre y a todas las madres…

Ayer agradecía a Dios el privilegio de poder celebrar junto a mi madre, abuela y familia el día de las madres. Inevitablemente pensé en todas esas madres que no tuvieron esa posibilidad y de igual forma pensé en aquellas madres que ya no están. Y es que con el ajoro de vivir se nos olvida en ocasiones apreciar esas bendiciones. No les niego que mis ojos lloraron en el momento que en familia agradecíamos por tenernos y estar vivas. Entonces ahí vinieron las imágenes de la semana pasada y me estrujaron el corazón. La vida es muy corta, por eso hay que vivirla con intensidad.

Veo a mi madre y a mi abuela y le pido a Dios que algún día me permita ser la mitad de lo que ellas son. Su amor desmedido, su entrega a la familia, su espíritu de lucha, su bondad, su nobleza y carácter las hacen ser mujeres maravillosas. Y es que la brega que ellas han tenido a lo largo de su caminar no ha sido fácil, pero han salido adelante. Escuchaba a mi abuela ayer decir que ella es producto de su madre, Mama Gloria, una mujer adelantada a su época, quien dueña de un laundry y chofer de una guagua escolar sacó a adelante a sus hijos y nietos. Entonces a mi mente inmediatamente llega la imagen de Mama Rosa, Titi Milagros, Glori, Cándida y por supuesto Tata y Mami quienes han sido las mujeres que me han formado y me han dado todas las herramientas necesarias para sobrevivir en un mundo machista, patriarcal y paternalista. A ellas GRACIAS, muchas gracias por sembrar en mi el germen de la curiosidad, de la empatía, la solidaridad, la justicia social, el compromiso patrio y el amor propio. Gracias a ustedes soy quien soy. 

Confío que hayan pasado un día de madres hermoso, pero también confío que todos los días sean día de madres y las honremos. Dios bendiga a cada una de las madres de nuestra nación. Consuelo para aquellas que no tienen a sus hijas, hijos e hijos cerca. Fortaleza para quienes han perdido a su madre. Y espíritu de lucha para las que están a punto de convertirse en madres. Todos los días honro a mi madre e intento ser la mejor versión de mi para que ella esté orgullosa de la mujer que soy. Mamita te amo infinitamente y te agradezco todo cuanto haz hecho. ¡Las celebro madres valientes y luchadoras!

Con complicidad,

Norwill 

Ninguna más POR FAVOR…

Una vez más vuelvo a escribir este puño con el corazón en la mano, esta vez pensando en la familia de Keishla y en todas las familias que han perdido a sus hijas. Escribo estas palabras con un nudo en la garganta, con impotencia, rabia, tristeza y mucha preocupación. Inevitablemente mientras escribo pienso en la imagen de la madre de Keishla sentada en la puerta, esperando que su hija regresara. También pienso en esa criatura a quien no le permitieron nacer. Y por supuesto pienso en la hermana ataviada con el uniforme de Keishla y las lágrimas recorren mi rostro porque nada más de pensar que fuera mi hermana quien no estuviera conmigo, me hubiese muerto del dolor. 

Me preocupa saber que al día de hoy existan hombres que decidan apagar la vida de nuestras hermanas mujeres en nombre de su fuerza masculina y en honor al patriarcado. De igual manera, me angustia que hayan quienes piensen que los feminicidios no existen y no crean que a las mujeres nos matan simplemente por ser mujeres. Debemos educar en pro de erradicar ese pensamiento machista y construir una sociedad en donde la equidad y la perspectiva de género reinen. Entonces pienso en cómo es posible que la solución a un problema sea arrebatarle la vida al otro. Mientras escribo llega también la imagen de Andrea a quien le apagaron la vida, sus sueños e ilusiones, por no querer regresar con su expareja. Las mujeres no somos propiedad de nadie, sino de nosotras mismas; “quien manda en mi, soy yo” diría Julia de Burgos. Así que pienso que una posible solución a este mal que nos corrompe a diario es la educación. Debemos educar en pro de respetar los derechos humanos y a las personas. Esta educación comienza en casa, en donde los padres y madres tienen la responsabilidad de criar a sus hijos respetando al otro y valorando la vida. 

No quiero sentir miedo cuando salga a la calle. No quiero tener que andar con “pepper spray” para sentirme segura.  No quiero tener que desconfiar de todos los hombres que se me acerquen. No quiero que maten a mis hermanas mujeres, porque cuando matan a una, nos matan a todas. No quiero ver como una familia sufre por la cobardía de otro, porque que ni piense el macho macharrán que es muy valiente al matar a una mujer, al contrario es un cobarde que juega a ser dios y creerse todo poderoso apagándole la vida a una mujer. No quiero que muera ni una más. Quiero vivir en un país en donde salir a la calle no sea un acto suicida. Vivir en un país en donde las mujeres seamos valoradas y respetadas como nos lo merecemos. Un país sin violencia de género.

Mi abrazo solidario y sincero para la familia de Keishla, de Andrea y de todas aquellas hermanas mujeres que han perdido la vida en manos de hombres que nunca les amaron. Nos tenemos, no lo olvidemos nunca. Si estás pasando por algún proceso doloroso, por algún tipo de violencia por parte de tu compañero, pide ayuda, no estás sola. No tengas miedo, porque te queremos viva. Fuerza para todas. En resistencia y lucha SIEMPRE.

Con complicidad,

Norwill 

Honor a quien honor merece…

Este puño va dedicado a la mejor versión de mi, quién me enseñó cuál es el amor más puro y cada día me regala el privilegio de conocerla mejor. Mi hermana es mi persona favorita en el universo entero, y hoy quiero contarles cuán orgullosa me siento de ella. Lynnet es una de las personas a quienes considero capaz de hacer cualquier cosa que se proponga y tiene que ver con que disfruta de lanzarse al vacío, acción que debo aprender, pues cada vez que me lanzo al vacío, lo hago como si me tirara de paracaídas, protegiéndome.

La más reciente hazaña de mi hermana fue este fin de semana en las competencias de Forensic en donde obtuvimos quinto lugar como escuela. Estoy segura que cada uno de esos estudiantes vivió una experiencia que les ayudó a crecer como seres humanos. Y lo digo con certeza, ya que Lynnet hizo todo cuanto estuvo a su alcance, al igual que nuestros alumnos y exalumnos. Orgullosa del trabajo encomiable que hizo mi hermana Lynnet con el equipo, quien dejó alma, vida y corazón. Quedamos en quinto lugar a nivel de escuela y lo celebramos con mucha ilusión y tesón. También celebramos los premios individuales:

Speech: Verónica Vega 5to, María del Carmen 

González 7mo y Joan Badillo 9no lugar

Humorous: Gabriela Delgado 1er lugar 

Original: Ignacio Torres 7mo, Camila Méndez 9no y Nicole Rivera 10mo 

Son unos bravos. ¡Gracias por el compromiso, la disciplina y el corazón! Vivimos orgullosas de ustedes. ¡A celebrar! 

Agradezco la confianza y cariño de los jóvenes y sus familia, quienes estuvieron con nosotras en todo momento. ¡Paz y bien!

Con complicidad,

Norwill 

El lenguaje es pasado…

«Ventana sobre la palabra»

“Los cuentacuentos, los cantacuentos, sólo pueden contar mientras la nieve cae. Así manda la tradición. Los indios del norte de América tienen mucho cuidado con este asunto de los cuentos. Dicen que cuando los cuentos suenan, las plantas no se ocupan de crecer y los pájaros olvidan la comida de sus hijos.”

-Eduardo Galeano-

Tan reciente como el sábado escuché a mi profesor de literatura hispanoamericana decir que el lenguaje es pasado y desde ese momento me flipó. De hecho, no he podido dejar de pensar en eso, al punto que he estado conversando con buenos amigos sobre esto.o cual ha desatado varias tertulias al respecto. Entre lo que hemos conversado han surgido varias interrogantes, entre ellas; ¿a dónde van las palabras que decimos? ¿Dónde quedan las palabras que no decimos? Cuando uno reflexiona sobre esto, entonces se desatan varios postulados, entre ellos; que el sonido si es en el momento, es ahora o sea presente y el lenguaje lo procesas, y si lo haces tuyo nunca pasa. Siempre va a estar presente. Y si la palabra  es escrita se perpetúa, así que también es futuro. 

Siempre he dicho que aquel que domina la palabra, domina al mundo. Así que al pensar en lo que el profe dijo, viene a mi mente que cuando el lenguaje es hablado es pasado, en cambio cuando es escrito es presente y cuando es publicado es futuro. Me alucina ver todas estas estas posibilidades, al igual que me alucina poder conversar sobre estas ideas. Muchas veces no tenemos noción de lo que significan nuestras palabras en los demás, ni mucho menos el efecto que causan. Por lo que también podríamos pensar la palabra como huella, ya que en ocasiones marca, construye, y hasta destruye. 

Te invito a que de ahora en adelante disfrutes cada una de las palabras que dices. No las desperdicies. La magia está en la síntesis, en el saber que menos es más. Di lo que sientas y escoge aquellas palabras que provoquen en el otro el efecto que quieres lograr. Después de todo, si en efecto el lenguaje es pasado, entonces es efímero y merece la pena no desperdiciarlo. Por el momento continuaré pensado y descubriendo si el lenguaje es pasado, presente o futuro, mientras lo hago me siento viva y presente en el aquí y ahora, y al final eso es lo que importa.

Con complicidad,

Norwill 

Son esas pequeñas cosas…

Muchas veces no nos damos el permiso de salir de la rutina. Otras tantas veces nos dominan otros y ni cuenta nos damos. ¿Cuándo fue la última vez que cambiaste de aire? Yo, hace dos días. Y es que la semana pasada me di el permiso de estar de vacaciones y detener mis quehaceres semanales. Se sintió tan bien no hacer nada, simplemente tomar el sol, ir a la piscina, caminar por la playa, conversar y no pensar. De hecho fui por dos noches e inesperadamente se añadió una más, así nomás sin mucho protocolo. Es que la vida es precisamente eso, disfrutar de esas pequeñas cosas que nos recuerdan cuán vivos estamos.

Hacía tiempo que no disfrutaba de ver caer el sol a conciencia. El viernes me regalé ese permiso. De igual forma en estos días de vacaciones, me di el permiso de mirar para lejos y dejar que mi mente volara hacia donde ella solo quisiera. Me detuve a escuchar el mar, me permití dejar que el viento me acariciara todo el cuerpo y que las olas besaran mis pies. Cuando las nubes jugaban escondite con el sol, la resolana pintaba su reflejo en mi piel. Necesitaba cambiar de aire, añoraba salir del ruido de la ciudad y disfrutar de esas pequeñas cosas que te regalan los días.

Sal de la monotonía. Regálate momentos para ser y estar. No pienses en el tiempo, simplemente vive el momento. Fluye y déjate ir, esos espacios son importantes. Deja que la vida te sorprenda y déjate sorprender, recuerda que no existen casualidades sino causalidades. Una de las cosas que me regaló la inesperada muerte de mi papá, es aprender a vivir cada vez más con mayor intensidad. Sé que puede parecer clichoso, pero ciertamente así lo creo. Identifica esos espacios que te vuelan la cabeza y te alimentan el espíritu, ármate de valor, saca tiempo y rompe con la rutina. Cuando uno aprende esta lección la vida es más sabrosa, menos dolorosa y más azarosa. 

Con complicidad,

Norwill